Mangoré Eterno Edición 130 Aniversario de su nacimiento Víctor M. Oxley

miércoles, 26 de abril de 2017

ENMIENDA y REELECCIÓN: ANÁLISIS SEMÁNTICO y LÓGICO

                   (Réplica al dictamen jurídico del Dr. Juan Carlos Mendonça por Víctor M. Oxley)

“Así como no se puede dibujar sin líneas, ni se puede pintar sin colores, tampoco se puede hablar ni pensar sin conceptos” (en: Mosterín, Jesús. Los conceptos científicos en La Ciencia: Estructura y Desarrollo, pág. 15, Editorial Trotta, Madrid, 1993)


El lenguaje ordinario es en gran parte base del científico, en especial de las ciencias sociales y sus sociotecnologías. Pero esta adopción tiene un rasgo muy especial, el de que si bien conceptos ordinarios del lenguaje coloquial son usados en el lenguaje técnico de estas ciencias, estos conceptos han transformado su connotación de sentido común a uno mucho más preciso y restringido, a manera de evitar la textura abierta de significación que el lenguaje ordinario tiene como propiedad.
El postulado constitucional de que “el presidente de la República no podrá ser reelecto en ningún caso”, es comprendido (a eso se aspira) en nuestro uso de razón, a partir de que tal enunciado lingüístico contiene conceptos. Pero existe el hecho de que la Constitución Nacional otorga potestades a los legisladores para modificar su contenido, uno de esos procedimientos es el de enmendar sus artículos bajo condiciones bien concretas que ella misma limita.
Así el artículo 290 de la Constitución Nacional postula que “[...] No se utilizará el procedimiento de la Enmienda, sino el de la Reforma, para aquellas disposiciones que afecten [...] la duración de mandatos [...]”. El enunciado en sí es categórico para el sentido común, más para algunos juristas como ser el Dr. Juan Carlos Mendonca (2006, Enmienda Constitucional y Reelección Presidencial, Editora Litocolor, Asunción, págs. 7-21), que desde una elaborada y muy sofisticada argumentación legal la pone en entredicho.
Se puede afirmar que el significado de una proposición está compuesto por su sentido y sus referentes. Así por ejemplo se puede describir que “3 > 2” significa en términos de referencia los números 3 y 2; ahora el sentido de la expresión viene dado por distintas formas de proposiciones que sugieren la idea como ser “2 < 3”, “3 > 1”, “1 < 3”, “3 ≠ 2” etc. De lo anterior se puede decir que “3 > 2” se refiere a los objetos 2 y 3, y su sentido se define por las proposiciones que se siguen de ella.
La proposición clásica de Gotlob Frege “el lucero del alba es el lucero vespertino” – ejemplo fundacional del análisis semántico y de la analítica filosófica- no es una mera formalidad en el sentido de que en el fondo sólo se dice que ““el lucero del alba es el lucero del alba” o “el lucero vespertino es el lucero vespertino”, pues esta identidad del tipo “a = b” no es un enunciado vacío de contenido empírico, pues el enunciado es del tipo informativo; se está hablando de una cuestión de hechos sobre el mundo y no es simplemente el lenguaje autoreferenciadose a sí mismo de la manera “a = a”. La siguiente expresión “el lucero del alba es el planeta Venus” tanto como “el lucero vespertino es el planeta Venus” tienen el mismo valor de verdad, pues refieren al mismo objeto, a pesar de que los dos enunciados son diferentes gramaticalmente y expresan ideas diferentes, ambas tienen la misma referencia.
Sobre el significado de la palabra “mandato”, esta tiene varias acepciones comunes, entre ellas podemos citar la de “encargo o representación que por elección se confiere a los diputados, concejales, etc.”, “contrato consensual por el que una de las partes confía su representación personal, o la gestión o desempeño de uno o más negocios, a la otra, que lo toma a su cargo”. En la Constitución Nacional su uso es bien restringido, como muy bien lo ejemplifican los artículos 188 y 278 y se la puede entender como “potestad de ejercer la representación”.
Así tendríamos por un lado que por ejemplo el art. 188 (C.N.) sostiene que “[...] Los legisladores durarán cinco años en su mandato y podrán ser reelectos”, mientras que por su parte el art. 278 (C.N.) habla que “El defensor del pueblo [...] durante su mandato no podrá formar parte de ningún poder del Estado ni ejercer actividad político partidaria alguna”.
Por otro lado el concepto “reelección” es un constructo muy usado en el lenguaje ordinario. Los diccionarios la definen como la “acción y efecto de reelegir”, así reelegir también se entiende como “volver a elegir”. Desde un punto de vista meta lingüístico podemos aclarar que el constructo “reelección” es un concepto que se clasifica entre los que referencian “procesos”, y siendo así debe de entenderse como un concepto “relacional”.
Podemos citar para ejemplificar nuestro discurso que el art. 277 (C.N.) dice que “El defensor del pueblo [...] durará cinco años en sus funciones [...] podrá ser reelecto”, así también el art. 252 (C.N.) dice que “[...] Los magistrados que hubiesen sido confirmados (“confirmado” puede entenderse como “reelecto” por criterio de sinonimia según nuestro comentario aquí) por dos periodos siguientes al de su elección, adquieren la inamovilidad en el cargo hasta el límite de edad establecido para los miembros de la Corte Suprema de Justicia”; también el art. 269 (C.N) sostiene que “El Fiscal General del Estado [...] Dura cinco años en sus funciones y puede ser reelecto”, y el al art. 229 (C.N.) postula por su parte que “El Presidente de la República y el Vicepresidente durarán cinco años improrrogables en el ejercicio de sus funciones [...] No podrán ser reelectos”.
Es un hecho que la Constitución Nacional distingue como cosa bien concreta el constructo “mandato” no confundiéndolo con otros conceptos. Solo en ocasiones bien especiales su uso es operacionalizado en el texto constitucional. Como se puede constatar a partir de los ejemplos anteriores citados, se lo usa en los artículos 188 y 278 y en el titular del acápite del artículo 229.
El Dr. Mendonca muy bien señala que “El Presidente de la República y el Vicepresidente durarán cinco años improrrogables en el ejercicio de sus funciones” y “(El Presidente de la República y el Vicepresidente) No podrán ser reelectos en ningún caso” son cosas distintas, e igual lo decimos nosotros, pero por razones muy diferentes al ilustrado jurista, esto es porque el primer enunciado se refiere al periodo temporal y el segundo enunciado se refiere a un “proceso” que debe entenderse en el contexto concreto en el cual aparece.
Es necesario aclarar que una proposición fuera de contexto –como averiguar por separado el significado de ambos términos en el diccionario- adolece de significado preciso, de ello se entiende que sólo una mención explícita del contexto permite relacionar los nexos lógicos, y a partir de tal acción determinar su sentido concreto.
Ahora “mandato” ¿es sinónimo de periodo temporal o potestad de gobernar? ¿Se puede decir que 'periodo' es sinónimo de 'mandato'? Claro que no, son cosas distintas. Periodo se refiere a algo temporal, mientras que mandato es una potestad de gobernar. Es este el error del Dr. Mendonca. Cuando el citado expresa que “obviamente la elección para otro mandato –o reelección- no significa que se prorroga la duración del primero (queriendo significar con ello que la duración se prolonga), sino que se inicia uno nuevo, ya que se trata de mandatos diferentes” y aquí salta la falaz maniobra.
Ahora en qué términos se puede entender el sentido de 'reelección' en el texto constitucional, en sentido temporal o potestad. ¿Reelegir hace referencia a volver de nuevo a elegir a alguien que ya fue elegido para el mismo periodo temporal o para ejercer la misma potestad? Volver a transcurrir el mismo tiempo que ya se recorrió es una imposibilidad física, más volver a ejercer la potestad de gobernar si es posible. Así las cosas, 'reelección' es elegir de nuevo a una misma persona para ejercer la potestad de gobernar.
No obstante lo señalado en párrafos anteriores, queremos indicar que el razonamiento del connotado jurista citado cae en otras maniobras falaces desde la perspectiva lógica de su malabarismo argumentativo, y en este menester describiremos algunos hechos de ello.
Toda afirmación (inclusive la negación que en el fondo es una afirmación) se transforma en una proposición lógica. La proposición lógica puede representarse por símbolos que referencian a algo. Así es convención que las proposiciones sean referenciadas por letras como variables, por ejemplo p puede referenciar a la proposición “La tierra es un planeta”, y así por ejemplo q, r, s etc. pueden ser variables proposicionales.
Si escribimos A = { p, q, r, s }, queremos decir con ello que los elementos del conjunto A son las proposiciones p, q, r y s.
Ahora, representamos las siguientes variables con los siguientes argumentos:
p = El Presidente de la República y el Vicepresidente durarán cinco años improrrogables en el ejercicio de sus funciones, a contar desde el quince de agosto siguiente a las elecciones.
q = (El Presidente de la República y el Vicepresidente) No podrán ser reelectos en ningún caso.
r = El Vicepresidente sólo podrá ser electo Presidente para el período posterior, si hubiese cesado en su cargo seis meses antes de los comicios generales.
s = Quien haya ejercido la presidencia por más de doce meses no podrá ser electo Vicepresidente de la República.
Un elemento (o miembro) pertenece al conjunto si está definido como incluido de algún modo dentro de él. Llamamos A, a la clase o conjunto que contiene a las proposiciones p, q, r y s; y como definimos anteriormente son los argumentos referenciados por las variables que se incluyen o pertenecen al artículo 229 de la Constitución Nacional.
La clase o conjunto A está definida nominalmente como "duración de mandato" (el acápite del artículo referido). Por lo que es lo mismo intercambiar "duración de mandato" con A; un conjunto suele definirse mediante una propiedad que todos sus elementos poseen, siendo así podemos decir, que los miembros del conjunto A tienen la propiedad o el atributo de ser clasificados como proposiciones que tienen el atributo de referenciar a lo que se definió en la Constitución Nacional como "duración de mandato".
Tomemos la afirmación de que "se utilizará el procedimiento indicado de la enmienda para aquellas disposiciones que afecten la duración de mandatos" y representémosla por la variable x.
En lógica deóntica se simboliza la prohibición con la variable Ph, así podemos escribir Ph x, para expresar que “está prohibido utilizar el procedimiento indicado de la enmienda para aquellas disposiciones que afecten la duración de mandatos" (equivalente a un extracto del texto del artículo 290 de la Constitución Nacional).
Por otro lado, podemos traer a colación que el Dr. Juan Carlos Mendonca arguye que es posible aplicar el mecanismo de la enmienda en lo que concierne a modificar el texto constitucional de manera a que el Presidente pueda ser reelecto, pues según él, “que se prohíba la modificación de lo primero (se refiere a la duración de mandato) por vía de enmienda no significa que se prohíba la modificación de lo segundo (prohibición de reelección) por esta vía”.
El dictum anterior se puede clasificar como inferencia no válida porque su conclusión no precisamente implica el entramado lógico construido por quien lo esgrime.
El artículo 290 de la Constitución Nacional prohíbe aplicar el mecanismo de la enmienda a lo referenciado como “duración de mandatos”, y siendo así, su blanco directo es el artículo 229. Lo que se prohíbe es modificar el texto de sus elementos, es decir las variables p, q, r y s que la componen. Como se definió líneas atrás, los elementos o miembros del conjunto A, poseen la propiedad común de ser clasificadas como “duración de mandatos”, y la prohibición es bien clara que se refiere a la clase A (art. 229 de la C.N.), así que q ε A (q pertenece o es miembro de A), por una propiedad de transitividad, expresa que a la proposición q le alcanzan los efectos hechos en el conjunto A que lo contiene, al ser afectada la clase, todos sus miembros están en la misma condición de alcance, y siendo así, aquello de “que se prohíba la modificación de lo primero (se refiere a la duración de mandato: variable p en este escrito) por vía de enmienda no significa que se prohíba la modificación de lo segundo (prohibición de reelección: variable q en este análisis) por esta vía es de los más falaz, pues se dejo sin efecto la propiedad transitiva que hace que a todos los elementos o miembros del conjunto les afecte la acción de enmendar, si creyésemos al Dr. Mendonca todo el artículo 229 podría ser enmendado, pues anularíamos a ojímetro acriterioso sus componentes a pesar de la expresa prohibición del artículo 290.
La afirmación del Dr. Mendonca implica una serie de operaciones lógicas que bien podría ejemplificarse con las expresiones típicas de conectivas lógicas.
Así afirma que, está prohibida la modificación vía enmienda de que “El Presidente de la República y el Vicepresidente durarán cinco años improrrogables en el ejercicio de sus funciones, a contar desde el quince de agosto siguiente a las elecciones”, como que nada impide que se modifique vía enmienda que “(El Presidente de la República y el Vicepresidente) No podrán ser reelectos en ningún caso”.
De lo anterior podemos decir que m referencia al primer argumento y n al segundo. A partir de lo convenido podemos escribir que la enmienda se aplica a m y no a n.
En lógica una conjunción puede adquirir varios valores de verdad. Si partimos por ejemplo de que “el gato es siamés” por un lado, y por otro que “el gato tiene ojos azules”, podemos juntarlas en una expresión tal como “el gato es siamés y tiene ojos azules”, en términos lógicos tenemos: m . n.
Cada variable puede ser afirmativa o negativa (-), es decir m, y –m; y n y –n. De esto podemos agrupar las dos proposiciones en 1) m . n, 2) –m . n, 3) m . –n, y 4) –m . –n; de esto resulta que:
1) el gato es siamés y tiene ojos azules
2) el gato no es siamés y tiene ojos azules
3) el gato es siamés y no tiene ojos azules, y
4) el gato no es siamés y no tiene ojos azules.
Pongamos otro ejemplo con una conjunción. Para conseguir el trabajo se debe poseer título universitario y tener experiencia. En este ejemplo existe un condicional “para conseguir el trabajo” que podemos simbolizar por la letra p, “poseer título universitario” podría ser representado por q, y tener experiencia por r.
En términos lógicos podríamos escribir:
1) p → (q . r) (la expresión se lee si p entonces q . r) Atendiendo a las proposiciones y sus posibilidades de también ser negativas, podemos decir dado el condicional de “para conseguir trabajo” se puede combinar la diada q . r así como vimos al principio. Es decir
2) p → (-q . r); Para conseguir el trabajo no se debe poseer título universitario, y tener experiencia
3) p → (q . -r); Para conseguir el trabajo se debe poseer título universitario, y no tener experiencia; y
4) p → (-q . -r); Para conseguir el trabajo no se debe poseer título universitario, y no tener experiencia.
Como puede notarse, al combinar las posibilidades de expresión (afirmativas y negativas) surgen situaciones interesantes para analizar. Es evidente que las proposiciones q y r son independientes, es decir una no implica la otra, por ello la posibilidad de combinarlas libremente para obtener el total de posibilidades que nos brindan ambas. Ahora, Para que el condicional sea verdadero, es decir p, q y r, a la vez deben ser verdaderos, de lo contrario, es decir si una proposición de la conjunción, es decir q o r es falso, el condicional también lo es. Si se quiere conseguir el trabajo se debe poseer título universitario y también tener experiencia. Esto se conoce con el nombre de bicondicional, se expresa por la proferencia de “sí y sólo sí” ... “entonces”. Solo basta que una de las proposiciones sea falsa para que caiga su valor de verdad.
Las proposiciones contenidas en el artículo 229 son cuatro diferentes, pero para para simplificar sólo nos limitamos a las dos primeras, así como lo trata el referido autor citado en este análisis.
El autor analizado muy bien señala que ambas proposiciones son cosas distintas, e igual lo decimos nosotros (pero por razones distintas como lo vamos desarrollando en este escrito). Ahora, ¿porque el autor sostiene que la vía de la enmienda solo puede afectar a la primera y no a la segunda?
Ya habíamos sostenido líneas atrás, que la suma de las cuatro proposiciones conforman el artículo 229 de la Constitución Nacional. Si abstraemos, para comodidad de lo discutido sólo a las dos primeras, podemos decir que ambas proposiciones p y q (según definimos al principio mismo de este ensayo) son inseparables en su estado original. Constituyen la expresión de verdad de un condicional (símil al ejemplo de conseguir trabajo).
Ahora, si el artículo 290 de la Constitución Nacional define a la vía enmienda como un condicional, tenemos que este se refiere a la “duración de mandatos”, así las cosas, podemos construir un bicondicional para cada posibilidad combinada de proposiciones que conforman el artículo:
1) si y solo sí, se enmendará el texto del artículo constitucional p y q
2) si y solo sí, se enmendará el texto del artículo constitucional p y no q
3) si y solo sí, se enmendará el texto del artículo constitucional no p y q
4) si y solo sí, se enmendará el texto del artículo constitucional no p y no q
El caso del 3 corresponde a lo afirmado por el autor citado. Como se argumentó líneas atrás, si bien p y q son dos cosas distintas, y de ello, claro que pueden ser tratadas por separado (se vio en posibilidades en los ejemplos desarrollados), ahora volvemos a la misma pregunta que nos hicimos ¿porque el autor sostiene que la vía de la enmienda solo puede afectar a la primera y no a la segunda?
El Dr. Mendonca argumenta que “después de un punto y seguido, aquél artículo regula otra cuestión, manifiestamente diferente, que es la relativa a la reelección.
En ese sentido dice: “No podrán ser reelectos en ningún caso”. Esta cuestión no cae dentro de la prohibición impuesta por el art. 290 y, en consecuencia, a la inversa de las otras, puede ser objeto de modificación por vía de enmienda. Es inadmisible sostener que la prohibición impuesta a la duración de mandato afecta a la reelección únicamente porque ambas cuestiones se hallan reguladas en el mismo artículo. Tal cosa equivaldría a sostener que la referencia hecha por el artículo 290 a la “duración de los mandatos” –en plural- constituye una remisión a todo el contenido de todos los artículos que regulan la duración de mandatos, afectando a todas las cuestiones que los integran, a pesar de ser completamente ajenas a la prohibición. Una prohibición específica se convertiría en una prohibición general”. (Mendonca, pág. 15)
Como se vio en este escrito contra argumentativo se puede jugar con cualquiera de las posibilidades de afectación. ¡Solo porque son cosas distintas! Tal cosa jamás puede ser criterio en este caso. El artículo 229 es la clase que contiene a las proposiciones p y q (y también a r y s) como miembros, en términos formales podemos anotar que están encerradas dentro de un paréntesis (p . q . r . s), usamos la conjunción pues muy bien que son proposiciones independientes una de otra, pero en su conjunto conforman la clase o conjunto, en notación podríamos escribir Ph x (p . q . r . s), el operador deóntico Ph (está prohibido) junto con su argumento x (vía enmienda) afecta a todo el conjunto o clase; así podemos decir que el artículo 290 instrumentaliza la vía de la enmienda para que no sea aplicada a la “duración de mandatos”, y siendo así, se refiere al artículo 229 in totum (contrario a lo que el Dr Mendonca sostiene falazmente), de aquí que no puede aplicarse tal mecanismo constitucional discrecionalmente a las proposiciones por separado que la contienen.
El autor analizado pasa por postular una petición de principios ¿cuál? Asumir que por un lado está la cuestión del mandato que es una cosa diferente a lo otro que es la reelección. Es cierto eso, pero asumir que la enmienda solo es restringida para el primero es la falacia y ya lo dijimos es una petición de principios. Es como hacer posible el hecho de que siendo Juan Pérez alto y gordo, y teniendo este un infarto, ahora ¿es posible que el infarto solo afecte a la parte alta de Juan Pérez y no a la gorda?
El Dr. Mendonca, como hemos visto a lo largo de esta contraargumentación sentencia “como se ve, explícitamente en los casos legislados fija en cinco años la duración del mandato” (Mendonca, pág. 17), pero ahora somos nosotros los que separamos las palabras que él en un plumazo reificó en su singular estrategia de sinonimia, jamás puede asociarse el periodo que dura el ejercicio de ejercer la potestad de gobernar con la potestad de gobernar misma, que es otra cosa bien distinta. Es este error el que abrió la caja de Pandora.
Así lo postulado por la Constitución de que el Presidente y el vicepresidente no podrán ser reelectos en ningún caso, es equivalente a que no podrán ejercer la potestad de gobernar una vez lo hayan hecho. Así las cosas la vía de la enmienda (ver art. 290 C.N.) es inaplicable al concepto 'reelección' (ver art. 229 C.N.).
De todo lo anterior podemos decir que la expresión “No podrán ser reelectos en ningún caso” es equivalente referencialmente a otras expresiones que difieran gramaticalmente y de diferentes significados. Así por ejemplo muy bien se puede decir que “(El Presidente de la República y el Vicepresidente) tienen prohibido ningún otro mandato”, a pesar de que difieren en gramática y significado con el enunciado polémico del artículo constitucional 229 "duración de mandato" es equivalente a él, porque los dos enunciados refieren al mismo objeto o referente.
El Dr. Mendonca ha escrito que “dicho de otro modo, en el caso del art. 290 de la Constitución no se está frente al silencio del legislador, sino todo lo contrario: el legislador ha regulado expresamente las cuestiones que no pueden ser objeto de la enmienda, y como esa regulación se refiere a esas cuestiones, y sólo a ellas, es forzoso rechazar su aplicación” (Mendonca, pág. 12), y nosotros aceptamos las lúcidas palabras de su primera afirmación y negamos su “forzoso rechazar” por ser un razonamiento falaz.
Así las cosas, el artículo 290 instrumentaliza la vía de la enmienda para que no sea aplicado a la “duración de mandatos”, y viendo que la “prohibición de reelección” es lo mismo que “prohibición de otro mandato”, encontramos que correctamente la prohibición de uso de la vía de enmienda se aplica al tema de la reelección, por lo tanto la prohibición de aplicar el procedimiento de enmienda al artículo 229 es imposible, es inconstitucional a todas luces.

sábado, 8 de abril de 2017

ENMIENDA Y REELECCIÓN. UNA PERSPECTIVA LÓGICA SOBRE UN ARGUMENTO

                                                                                     (por Víctor M. Oxley*)

Toda afirmación (inclusive la negación que en el fondo es una afirmación) se transforma en una proposición lógica. La proposición lógica puede representarse por símbolos que referencian a algo. Así es convención que las proposiciones sean referenciadas por letras como variables, por ejemplo p puede referenciar a la proposición “La tierra es un planeta”, y así por ejemplo q, r, s etc. pueden ser variables proposicionales.

Si escribimos A = { p, q, r, s }, queremos decir con ello que los elementos del conjunto A son las proposiciones p, q, r y s.

Ahora, representamos las siguientes variables con los siguientes argumentos:

p = El Presidente de la República y el Vicepresidente durarán cinco años improrrogables en el ejercicio de sus funciones, a contar desde el quince de agosto siguiente a las elecciones.

q = (El Presidente de la República y el Vicepresidente) No podrán ser reelectos en ningún caso.

r = El Vicepresidente sólo podrá ser electo Presidente para el período posterior, si hubiese cesado en su cargo seis meses antes de los comicios generales.

s = Quien haya ejercido la presidencia por más de doce meses no podrá ser electo Vicepresidente de la República.

Un elemento (o miembro) pertenece al conjunto si está definido como incluido de algún modo dentro de él. Llamamos A, a la clase o conjunto que contiene a las proposiciones p, q, r y s; y como definimos anteriormente son los argumentos referenciados por las variables que se incluyen o pertenecen al artículo 229 de la Constitución Nacional.

La clase o conjunto A está definida nominalmente como "duración de mandato" (el acápite del artículo referido). Por lo que es lo mismo intercambiar "duración de mandato" con A; un conjunto suele definirse mediante una propiedad que todos sus elementos poseen, siendo así podemos decir, que los miembros del conjunto A tienen la propiedad o el atributo de ser clasificados como proposiciones que tienen el atributo de referenciar a lo que se definió en la Constitución Nacional como "duración de mandato".

Tomemos la afirmación de que "se utilizará el procedimiento indicado de la enmienda para aquellas disposiciones que afecten la duración de mandatos" y representémosla por la variable x.
En lógica deóntica se simboliza la prohibición con la variable Ph, así podemos escribir Ph x, para expresar que “está prohibido utilizar el procedimiento indicado de la enmienda para aquellas disposiciones que afecten la duración de mandatos" (equivalente a un extracto del texto del artículo 290 de la Constitución Nacional).

Por otro lado, podemos traer a colación que el Dr. Juan Carlos Mendonca arguye que es posible aplicar el mecanismo de la enmienda en lo que concierne a modificar el texto constitucional de manera a que el Presidente pueda ser reelecto, pues según él, “que se prohíba la modificación de lo primero (se refiere a la duración de mandato) por vía de enmienda no significa que se prohíba la modificación de lo segundo (prohibición de reelección) por esta vía”.

El dictum anterior se puede clasificar como inferencia no válida porque su conclusión no precisamente implica el entramado lógico construido por quien lo esgrime.

El artículo 290 de la Constitución Nacional prohíbe aplicar el mecanismo de la enmienda a lo referenciado como “duración de mandatos”, y siendo así, su blanco directo es el artículo 229. Lo que se prohíbe es modificar el texto de sus elementos, es decir las variables p, q, r y s que la componen. Como se definió líneas atrás, los elementos o miembros del conjunto A, poseen la propiedad común de ser clasificadas como “duración de mandatos”, y la prohibición es bien clara que se refiere a la clase A (art. 229 de la C.N.), así que q ε A (q pertenece o es miembro de A), por una propiedad de transitividad, expresa que a la proposición q le alcanzan los efectos hechos en el conjunto A que lo contiene, al ser afectada la clase, todos sus miembros están en la misma condición de alcance, y siendo así, aquello de “que se prohíba la modificación de lo primero (se refiere a la duración de mandato: variable p en este escrito) por vía de enmienda no significa que se prohíba la modificación de lo segundo (prohibición de reelección: variable q en este análisis) por esta vía es de los más falaz, pues se dejo sin efecto la propiedad transitiva que hace que a todos los elementos o miembros del conjunto les afecte la acción de enmendar, si creyésemos al Dr. Mendonca todo el artículo 229 podría ser enmendado, pues anularíamos a ojímetro acriterioso sus componentes a pesar de la expresa prohibición del artículo 290.


El Dr. Mendonca hace notar que el artículo 229 por un lado dice “El Presidente de la República y el Vicepresidente durarán cinco años improrrogables en el ejercicio de sus funciones, a contar desde el quince de agosto siguiente a las elecciones” y por otro “(El Presidente de la República y el Vicepresidente) No podrán ser reelectos en ningún caso”, a partir de ello sostiene, como ya habíamos visto, que “que se prohíba la modificación de lo primero (se refiere a la duración de mandato) por vía de enmienda no significa que se prohíba la modificación de lo segundo (prohibición de reelección) por esta vía”, su afirmación implica una operación lógica que bien podría ejemplificarse con las expresiones típicas de conectivas lógicas.

Así afirma que, está prohibida la modificación vía enmienda de que “El Presidente de la República y el Vicepresidente durarán cinco años improrrogables en el ejercicio de sus funciones, a contar desde el quince de agosto siguiente a las elecciones”, como que nada impide que se modifique vía enmienda que “(El Presidente de la República y el Vicepresidente) No podrán ser reelectos en ningún caso”.

De lo anterior podemos decir que m referencia al primer argumento y n al segundo. A partir de lo convenido podemos escribir que la enmienda se aplica a m y no a n.

En lógica una conjunción puede adquirir varios valores de verdad. Si partimos por ejemplo de que “el gato es siamés” por un lado, y por otro que “el gato tiene ojos azules”, podemos juntarlas en una expresión tal como “el gato es siamés y tiene ojos azules”, en términos lógicos tenemos: m . n.

Cada variable puede ser afirmativa o negativa (-), es decir m, y –m; y n y –n. De esto podemos agrupar las dos proposiciones en:

1) m . n

2) –m . n

3) m . –n, y

4) –m . –n;

de esto resulta que:

1) el gato es siamés y tiene ojos azules

2) el gato no es siamés y tiene ojos azules

3) el gato es siamés y no tiene ojos azules, y

4) el gato no es siamés y no tiene ojos azules.

Pongamos otro ejemplo con una conjunción. Para conseguir el trabajo se debe poseer título universitario y tener experiencia. En este ejemplo existe un condicional “para conseguir el trabajo” que podemos simbolizar por la letra p, “poseer título universitario” podría ser representado por q, y tener experiencia por r. En términos lógicos podríamos escribir:

1) p → (q . r) (la expresión se lee si p entonces q . r)

Atendiendo a las proposiciones y sus posibilidades de también ser negativas, podemos decir dado el condicional de “para conseguir trabajo” se puede combinar la diada q . r así como vimos al principio. 

Es decir

2) p → (-q . r); Para conseguir el trabajo no se debe poseer título universitario, y tener experiencia

3) p → (q . -r); Para conseguir el trabajo se debe poseer título universitario, y no tener experiencia; y

4) p → (-q . -r); Para conseguir el trabajo no se debe poseer título universitario, y no tener experiencia.

Como puede notarse, al combinar las posibilidades de expresión (afirmativas y negativas) surgen situaciones interesantes para analizar. Es evidente que las proposiciones q y r son independientes, es decir una no implica la otra, por ello la posibilidad de combinarlas libremente para obtener el total de posibilidades que nos brindan ambas. Ahora, Para que el condicional sea verdadero, es decir p, q y r, a la vez deben ser verdaderos, de lo contrario, es decir si una proposición de la conjunción, es decir q o r es falso, el condicional también lo es. Si se quiere conseguir el trabajo se debe poseer título universitario y también tener experiencia. Esto se conoce con el nombre de bicondicional, se expresa por la proferencia de “sí y sólo sí” … “entonces”. Solo basta que una de las proposiciones sea falsa para que caiga su valor de verdad.

Las proposiciones contenidas en el artículo 229 son cuatro diferentes, pero para simplificar sólo nos limitamos a las dos primeras, así como lo trata el referido autor citado en este análisis.

El autor analizado muy bien señala que ambas proposiciones son cosas distintas, e igual lo decimos nosotros. Ahora, ¿porque el autor sostiene que la vía de la enmienda solo puede afectar a la primera y no a la segunda?

Ya habíamos sostenido líneas atrás, que la suma de las cuatro proposiciones conforman el artículo 229 de la Constitución Nacional. Si abstraemos, para comodidad de lo discutido sólo a las dos primeras, podemos decir que ambas proposiciones p y q (según definimos al principio mismo de este ensayo) son inseparables en su estado original. Constituyen la expresión de verdad de un condicional (símil al ejemplo de conseguir trabajo).

Ahora, si el artículo 290 de la Constitución Nacional define a la vía enmienda como un condicional, tenemos que este se refiere a la “duración de mandatos”, así las cosas, podemos construir un bicondicional para cada posibilidad combinada de proposiciones que conforman el artículo:

1) si y solo sí, se enmendará el texto del artículo constitucional p y q

2) si y solo sí, se enmendará el texto del artículo constitucional p y no q

3) si y solo sí, se enmendará el texto del artículo constitucional no p y q

4) si y solo sí, se enmendará el texto del artículo constitucional no p y no q

El caso del 3 corresponde a lo afirmado por el autor citado. Como se argumentó líneas atrás, si bien p y q son dos cosas distintas, y de ello, claro que pueden ser tratadas por separado (se vio en posibilidades en los ejemplos desarrollados), ahora volvemos a la misma pregunta que nos hicimos ¿porque el autor sostiene que la vía de la enmienda solo puede afectar a la primera y no a la segunda?

Como se vio se puede jugar con cualquiera de las posibilidades de afectación. ¡Solo porque son cosas distintas! Tal cosa jamás puede ser criterio en este caso. El artículo 229 es la clase que contiene a las proposiciones p y q (y también a r y s) como miembros, en términos formales podemos anotar que están encerradas dentro de un paréntesis (p . q . r . s), usamos la conjunción pues muy bien que son proposiciones independientes una de otra, pero en su conjunto conforman la clase o conjunto, en notación podríamos escribir Ph x (p . q . r . s), el operador deóntico Ph (está prohibido) junto con su argumento x (vía enmienda) afecta a todo el conjunto o clase; así podemos decir que el artículo 290 instrumentaliza la vía de la enmienda para que no sea aplicada a la “duración de mandatos”, y siendo así, se refiere al artículo 229 in totum, de aquí que no puede aplicarse tal mecanismo constitucional discrecionalmente a las proposiciones por separado que la contienen.

El autor analizado pasa por postular una petición de principios ¿cuál? Asumir que por un lado está la cuestión del mandato que es una cosa diferente a lo otro que es la reelección. Es cierto eso, pero asumir que la enmienda solo es restringida para el primero es la falacia y ya lo dijimos es una petición de principios. Es como hacer posible el hecho de que siendo Juan Pérez alto y gordo, y teniendo este un infarto, ahora ¿es posible que el infarto solo afecte a la parte alta de Juan Pérez y no a la gorda?

ADDENDA

Se puede afirmar que el significado de una proposición está compuesto por su sentido y sus referentes. Así por ejemplo se puede describir que “3 > 2” significa en términos de referencia los números 3 y 2; ahora el sentido de la expresión viene dado por distintas formas de proposiciones que sugieren la idea como ser “2 < 3”, “3 > 1”, “1 < 3”, “3 ≠ 2” etc. De lo anterior se puede decir que “3 > 2” se refiere a los objetos 2 y 3, y su sentido se define por las proposiciones que se siguen de ella.

La proposición clásica de Gotlob Frege “el lucero del alba es el lucero vespertino” –ejemplo fundacional del análisis semántico y de la analítica filosófica- no es una mera formalidad en el sentido de que en el fondo sólo se dice que ““el lucero del alba es el lucero del alba” o “el lucero vespertino es el lucero vespertino”, pues esta identidad del tipo “a = b” no es un enunciado vacío de contenido empírico, pues el enunciado es del tipo informativo; se está hablando de una cuestión de hechos sobre el mundo y no es simplemente el lenguaje autoreferenciadose a sí mismo de la manera “a = a”. La siguiente expresión “el lucero del alba es el planeta Venus” tanto como “el lucero vespertino es el planeta Venus” tienen el mismo valor de verdad, pues refieren al mismo objeto, a pesar de que los dos enunciados son diferentes gramaticalmente y expresan ideas diferentes, ambas tienen la misma referencia.

El Dr. Mendonca muy bien señala que “El Presidente de la República y el Vicepresidente durarán cinco años improrrogables en el ejercicio de sus funciones” y “(El Presidente de la República y el Vicepresidente) No podrán ser reelectos en ningún caso” son cosas distintas, e igual lo decimos nosotros. Es necesario aclarar que una proposición fuera de contexto –como averiguar por separado el significado de ambos términos en el diccionario- adolece de significado preciso, de ello se entiende que sólo una mención explícita del contexto permite relacionar los nexos lógicos, y a partir de tal acción determinar su sentido concreto.

Partiendo de todo lo anterior podemos decir que la expresión “No podrán ser reelectos en ningún caso” es equivalente referencialmente a otras expresiones que difieran gramaticalmente y de diferentes significados. Así por ejemplo muy bien se puede decir que “(El Presidente de la República y el Vicepresidente) tienen prohibido ningún otro mandato”, a pesar de que difieren en gramática y significado con el enunciado polémico del artículo constitucional 229 "duración de mandato" es equivalente a él, porque los dos enunciados refieren al mismo objeto o referente.

Así las cosas, el artículo 290 instrumentaliza la vía de la enmienda para que no sea aplicado a la “duración de mandatos”, y viendo que la “prohibición de reelección” es lo mismo que “prohibición de otro mandato”, encontramos que correctamente la prohibición de uso de la vía de enmienda se aplica al tema de la reelección.

Las proposiciones o enunciados pueden ser significados por una o varias oraciones, porque la relación de designación (o significación) es una relación multívoca y no unívoca como lo creen los exegetas que crean chichones -tal como lo señalará alguna vez Ludwig Wittgenstein- por culpa del embrujo de las palabras a la inteligencia.


POSTDATA

Una primera parte se publico el 13 de diciembre de 2016 en: https://www.facebook.com/victor.oxley/posts/10207281547904826

Una segunda parte se publico el 15 de diciembre de 2016 en:  https://www.facebook.com/victor.oxley/posts/10207295689618360

La ADDENDA se publico el 19 de diciembre de 2016 en: https://www.facebook.com/victor.oxley/posts/10207332475297979


* Lic. en Filosofía y MSc. en Educación

sábado, 25 de junio de 2016

INGRESO Y MOVILIDAD EN EL PRONII. ENTRE LA ANOMIA INSTITUCIONAL Y LA OBJETIVIDAD ANÉMICA



                    (artículo publicado el 25/06/2016 en el suplemento Correo Semanal del diario Última Hora)

                                                                                    Por Víctor M. Oxley
                                                                                             (victoroxley@gmail.com  /  mangore@victoroxley.org)

Este artículo es una especie de resumen del original titulado INGRESO Y MOVILIDAD EN EL PROGRAMA NACIONAL DE INCENTIVO A INVESTIGADORES (PRONII) DEL PARAGUAY. UN ANÁLISIS FORMAL-EMPÍRICO DE SUS MECANISMOS (en proceso de publicación en una revista internacional arbitrada), que utiliza parte de su contenido para una reflexión y discusión pública sobre el tema a tratar líneas siguientes. El programa nacional de incentivo a investigadores (PRONII) busca “categorizar, mediante procesos de evaluación periódica, por niveles jerárquicos a los investigadores de acuerdo a su producción científica, su relevancia internacional y su impacto en la formación de otros investigadores” (art. 1, inc. b: reglamento PRONII). En este menester establece un sistema de incentivos económicos a los investigadores que haga posible, facilite y estimule la dedicación a la producción científica en todas las áreas del conocimiento, que serán otorgados por procedimientos concursables” (art. 1, inc. c). Bajo estas premisas se ha realizado el llamado del CONACyT para el año 2015 con miras a incorporar investigadores nacionales a su programa.

Los datos que se utilizan en esta investigación fueron desarrollados a partir de un relevamiento de ellos a partir de los curriculum de 330 individuos categorizados en la convocatoria, estos fueron procesados estadísticamente; para este manejo se creó una matriz en el software SPSS con 16 variables que hacen referencia a los indicadores institucionales del PRONII en cuanto parámetros de medida para el ingreso y la movilidad de los postulantes. Así la matriz quedó construida por las variables de: identificador (número asignado al postulante por el sistema online [SPI], categoría (candidato a investigador, Nivel I, Nivel II y Nivel III), área de investigación (Ingenierías y Tecnologías, Matemáticas, Informática, Física; Ciencias de la Salud, Química y Biología Animal; Ciencias Sociales y Humanidades, y Ciencias Agrarias y Naturales, Botánica), status de evaluación del postulante (ingreso, permanencia, ascenso, reconsideración para el ingreso, reconsideración para la permanencia, y reconsideración para el ascenso), grado académico (especialidad académica), estudios de postgrado (tiene certificaciones de estudios de Postgrado y No tiene certificaciones de estudios de Postgrado), grado máximo (tiene título de Doctorado y No tiene título de Doctorado), género, edad (25-30, 31-35, 36-40, 41-45, 46-50, 51-55, 56-60, 61-65, 66-70, 71-75, y 76 años o más), idiomas (Inglés, Otras lenguas que no sean inglés, Inglés y otras lenguas, y Solo Castellano), libros publicados (Tiene libros publicados y No tiene libros publicados), artículos publicados en revistas indexadas (Tiene artículos publicados en revistas indexadas y No tiene artículos publicados en revistas indexadas), artículos publicados en revistas no indexadas (Tiene artículos publicados en revistas no indexadas y No tiene artículos publicados en revistas no indexadas), producción técnica (Tiene producción técnica y No tiene producción técnica), impacto en la formación de otros investigadores (Participa en tutorías de investigación; Participa en el desarrollo de capacidades institucionales para la investigación y el desarrollo experimental; Participa en tutorías de investigación y además en el desarrollo de capacidades institucionales para la investigación; y No participa en tutorías de investigación y además en el desarrollo de capacidades institucionales para la investigación), y relevancia internacional o nacional (Relevancia nacional, Relevancia internacional, Relevancia nacional e internacional, y No).

El procesamiento estadístico arrojó los siguientes resultados principales. En cuanto a género se tiene que un 50,6%  es del sexo masculino y el 45,5% femenino (13 casos no se pudieron determinar por estar los curriculum incompletos en este ítem, por lo tanto un 3,9% quedó sin clasificar).  Los agrupamientos por rango de edades se distribuyen de la siguiente manera: 25-30 años 50,6%; 31-35 años 23,3%; 36-40 años 23,9%; 41-45 años 8,8%; 46-50 años  14,5%; 51-55 años 7,9%; 56-60 años 3,6%; 61-65 años 1,5%;  y 71-75 años 0,3% (15 casos perdidos que constituyen 4,5% del total en este ítem). Del total de postulantes se puede describir que un 87% categorizó como candidato a investigador, un 12,1% en el Nivel 1 y un 0,9% en el nivel 2. El 39,1% de los evaluados integra el área de Ciencias de la Salud, Química y Biología Animal (Hecho en consecuencia con la política de acción del CONACyT  de priorizar el sector salud; en este sentido muy bien postulan que será parte de la prioridad la investigación biomédica que incluye la investigación básica, la investigación clínica y la epidemiológica); el 31,2% se inserta en el área de Ciencias Agrarias y Naturales, Botánica (este índice responde al muy bien definido plan del CONACyT y su política explicitada en el libro Blanco institucional en donde se afirma que se priorizaran las cadenas agroindustriales); ; un 15,8%  está en el área de Ciencias Sociales y Humanidades; y finalmente un 13,9% integra el área de Ingenierías y Tecnologías, Matemáticas, Informática, Física. En cuanto al status de evaluación del postulante se encontró que el 51,8% se presentó para ingreso; el 39,4% para permanencia en su categoría; el 3,6% para ascenso; un 2,4% tuvo que apelar su reconsideración para el ingreso; otro 2,1% su reconsideración para la permanencia de categoría, y un 0,6% su reconsideración para el ascenso. En cuanto a grado académico se puede citar que el top five lo conforman en un 15,8% Bioquímicos, un 13% Biólogos, un 12,4% Agrónomos, un 11,5% Médicos (estas profesiones son el pináculo de la pirámide profesional del PRONII, y se entiende muy bien que sea así, pues es consecuencia lógica de la política de prioridad del CONACyT) y un 4,2% Informáticos. [En un artículo posterior a este se discutirá la visión y los fundamentos epistemológicos de la política científica del CONACyT]. En lo referente a Estudios de Postgrado se encontró que un 86,1% tiene certificaciones de Postgrado y el 10% No (13 casos perdidos que constituyen el 3,9%). En lo que atañe a poseer grado máximo, un 18,2% tiene título de Doctorado. Se encontró en cuanto al manejo de idiomas que en un 71,5% entienden el inglés junto con otras lenguas; el 17% del total solo maneja el inglés; un 3,6% otras lenguas que no sean el inglés y un 3,3% solo la lengua castellana (15 casos perdidos que constituyen el 4,5% del total en este ítem).  Del total se puede decir que un 23,9% tiene libros publicados, mientras que el 72,1% no lo tiene (13 casos perdidos, 3,9% del total para este ítem). Del total un 78,8% tiene artículos publicados en revistas indexadas, mientras que el 17,3% no (13 casos perdidos, 3,9% del total para este ítem). Del total un 42,1% tiene artículos publicados en revistas no indexadas, mientras que un 53,9% no (13 casos perdidos, 3,9% del total para este ítem). Del total de casos un 56,1% tiene producción técnica mientras que el 40% no (13 casos perdidos, 3,9% del total para este ítem). Del total de casos un 54,2% participa en tutorías de investigación, un 40,9% no participa en la formación de capacidades en la investigación, un 0,9% participa en el desarrollo de capacidades institucionales para la investigación y el desarrollo experimental (13 casos perdidos, 3,9% del total para este ítem).

La convocatoria para el ingreso y la movilidad del PRONII como todo concurso público tiene sus exigencias, y es de esperar que aquellos que se presenten en ella crean reunir los requisitos que amerita tal acto. El proceso de postulación se hizo vía online a través del sistema SPI del CONACyT; el postulante al ingresar en él recibe un código de postulación, debe llenarlo así como su curriculum en el sistema paralelo denominado CVpy. Toda la documentación que respalda al curriculum se firma, se autentica por escribano público, se escanea  y se sube al sistema digital online. En estas circunstancias, del total de postulantes en la convocatoria, un grupo de 33 individuos no pudo ingresar al programa. Ahora ¿Cuál o cuáles fueron los motivos para que este grupo quedase fuera del programa? En este punto es importante ir aclarando que instituye el reglamento en cuanto la evaluación de los postulantes. En este sentido, el artículo 20 dice que los candidatos (a investigador) deberán demostrar, en los tres (3) años anteriores a la convocatoria del PRONII, una importante participación en actividades de investigación avalada a través de publicaciones y otras modalidades de comunicación o documentación de resultados. Preferentemente, deberán estar abocados a la formación a nivel avanzado, en programas de maestría o doctorado.A partir de esta regla podemos inferir cual es el impacto de ella en los categorizados.  Así se tiene por ejemplo, que de los categorizados en la categoría de candidato a investigador, unos 246 individuos, tienen certificaciones de Postgrado (aquí se tuvo en cuenta postgrados en general y no sólo maestrías), mientras que 30 individuos no tienen certificaciones de Postgrado lo que es lo mismo decir que no tienen maestrías. Cabe aclarar, que la decisión metodológica de utilizar la variable de tienen certificaciones de Postgradoresponde a que el hecho de poseer al momento del concurso la certificación de tal condición es muy diferente a aquel que declara que está cursando alguna maestría, pues como se pudo cotejar en los CVs, algunos han declarado ya hace bastante años atrás que la iniciaron y hasta la fecha aún no la culminaron, así las cosas pueden tardar una eternidad para su culminación o nunca concluirla, y siendo así, eternamente figurará en el CV en curso o en marcha”, y por lo tanto esa condición no aporta calidad al legajo. Para el caso de aquellos que están categorizados en el nivel 1, el reglamento en su artículo 20 dice que  los candidatos deberán tener nivel académico de maestría, doctorado de post graduación o producción científica equivalente, habiendo demostrado, en el correr de los cinco (5) años anteriores a cada convocatoria del PRONII, tener capacidad para llevar adelante investigación original en forma independiente.Unos 35 individuos categorizados en este Nivel 1 tienen certificaciones de Postgrado y 3 individuos no tienen certificaciones de Postgrado. Para el caso de aquellos que están categorizados en el nivel 2, el reglamento en su artículo 20 dice que “Los candidatos deberán tener nivel académico de doctorado de post graduación o producción científica equivalente. Deberán ser investigadores que demuestren una sólida trayectoria de trabajo, particularmente en los cinco (5) años anteriores a cada convocatoria del PRONII, habiendo desarrollado una línea propia de investigación con una sostenida producción de conocimiento original. Se valorarán las actividades dirigidas a la creación de capacidades para la investigación, tanto institucionales como de formación de investigadores.” Siendo así, encontramos que en los 3 casos de individuos categorizados en este nivel todos tienen título de Doctorado.

En cuanto los criterios generales para orientar los trabajos y recomendaciones del Comité de Selección y las Comisiones Técnicas dentro del PRONII para la evaluación de los méritos científicos de los postulantes, estos según el artículo 15 tendrán que poseer una producción de investigación fundamental, aplicada y tecnológica, de calidad demostrada por publicaciones en revistas indexadas nacionales e internacionales (art. 15, inc. 1).  Siendo así, encontramos que 55 individuos categorizados como candidatos a investigador no tienen publicaciones en revistas indexadas, lo mismo 2 individuos en el Nivel 1. Se puede corroborar también que 114 individuos en la categoría de candidato a investigador no tienen producción técnica; 17 individuos del Nivel 1 tampoco, así como 1 individuo del Nivel 2. El artículo 15 del reglamento del PRONII también formaliza que la participación del postulante en la formación de otros investigadores científicos es un criterio fundamental. Y atendiendo a esto se encuentra que entre los categorizados como candidato a investigador, 118 individuos no participan en la formación de capacidades en la investigación; en el rango de los del Nivel 1, 16 individuos no participan; y en el Nivel 2, 1 individuo tampoco.

Vale a esta altura del discurso explicar que al cierre de las evaluaciones en diciembre de 2015 se publicó la lista de los nuevos categorizados que ingresaron al PRONII. A todos, incluidos los no categorizados, se les invito a retirar su acta de evaluación. En el caso de los no categorizados, esta acta de evaluación en esencia, típicamente contiene el nombre del candidato, tipo de evaluación, periodo de evaluación, edad, formación académica, publicaciones (durante el periodo) etc. La expresión serial que dice: Luego de recibir y analizar las evaluaciones de la Comisión Técnica del Área [] y del Comité de Selección, la Comisión Científica Honoraria dictamina la no categorización del postulante; a continuación se dan unas recomendaciones, que generalmente fueron para una futura postulación se recomienda fuertemente publicar en revistas arbitradas (por lo menos dos).Para ilustrar mejor el contexto que se describe, cabe citar al postulante con el código IPNI15-254. Atendiendo a las variables que se desplegaron en este artículo cabe referenciar que el citado se postuló, por primera vez, con toda su documentación debida y procesos en tiempo y forma de la convocatoria para su ingreso al PRONII, en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, siendo Lic. en Filosofía, con Maestría en Ciencias de Educación (con certificación) y otra en Filosofía Política Contemporánea (en curso), 12 libros publicados, con 2 capítulos de libros publicados, 32 artículos publicados en revistas no indexadas, manejo de los idiomas  inglés y francés, de 45 años, participante en tutorías de investigación y formador de capacidades institucionales para la investigación (ocupa el cargo de Director de Investigación en una Universidad Privada y profesor investigador en una Universidad Pública), de reconocimiento internacional y nacional en el área de la investigación musicológica en torno al genio universal de la guitarra, el paraguayo Agustín Pío Barrios Mangoré.

Como puede notarse en lo descripto líneas atrás, el postulante IPNI15-254 cubre todos los parámetros establecidos y que son considerados en la evaluación, salvo la publicación de artículos en revistas indexadas. Más es de no creer que esta sea la causa de su no categorización, pues como se vio a lo largo de este artículo, tanto categorizados como candidatos a investigador como categorizados en Nivel 1 tampoco cumplen con ese requisito; ahora ¿porque estos fueron categorizados y el postulante IPNI15-254 no?  El lema publica o muerees sospechoso de petición de principio oculto del CONACyT pues en esta investigación se han encontrado casos de categorizados con solo grado académico, sin certificados de Postgrado, sin producción técnica y siendo no formadores de investigadores que con sólo una publicación en una revista arbitrada han categorizado como candidato a investigador (aunque esta regla se viole en los casos señalados líneas atrás). Si bien es imagen ajustada a la realidad que las modernas universidades de contramano a las universidades medievales son centros de producción de conocimientos, pero como todo principio justo –dice Mario Bunge-, puede corromper o corromperse en la práctica; en especial hay que tener cuidado cuando la búsqueda de visualizar a la institución a través de publicaciones en revistas arbitradas solo responde al fin de conseguir subsidios  y con ello, reforzar el poder personal dentro de la institución remarca Bunge (sobre este tema de las publicaciones en revistas arbitradas como criterio de calidad de la investigación enarbolado por el CONACyT se tratará en otro artículo posterior a este). En estas circunstancias solo resta decir que el proceso de evaluación de postulantes al PRONII adolece de puntos muy flojos  por decir algo. El principal es la falta de un instrumento de evaluación en donde concretamente se puntúen los ítems a ser considerados en conjunto para una valorización según una escala y firmado este por algún profesional responsable en su valoración. Este instrumento debe ser el que debe ponerse a conocimiento del evaluado postulante y no un acta escueta pseudo llamada “evaluación” pues es cualquier cosa menos tal. A partir de esta instancia el postulante no categorizado o el inconforme con el resultado tienen la posibilidad de apelar para una reconsideración de su caso según puntualizaciones precisas y concretas.

En este sentido el artículo 18 dice una resolución respecto de categorización o niveles asignados por la Comisión Científica Honoraria podrá ser reconsiderada a instancias de un postulante que se considere perjudicado. La solicitud de reconsideración deberá ser presentada en un plazo de 15 días corridos desde su notificación del informe al interesado, si la Comisión Científica Honoraria la considera sólidamente fundada, solicitará al CONACyT la designación de un Tribunal de Alzada que contará con un plazo de 30 días corridos desde su instalación, para emitir su informe.El caso del postulante IPNI15-254 es muy interesante, este a sabiendas de su no categorización, retiro su acta de evaluación y presentó debidamente argumentado su pedido de reconsideración por un lado y por otro que se le entregue  la hoja o instrumento de su evaluación en diciembre de 2015; a raíz de su no respuesta presenta una nota en febrero urgiendo su pedido. Ya en abril y como último recurso envía un telegrama colacionado al PRONII intimando un plazo de 3 días para una respuesta. Solo así la institución le comunica que pase a  retirar lo resuelto por el Tribunal de Alzada. La resolución del Tribunal, en su última parte dice luego de revisar el CVpy, el tribunal de Alzada considera que el postulante no cumple con los criterios establecidos en la convocatoria PRONII 2015 para candidatos a investigador del área de Ciencias Sociales y Humanidades para su ingreso al PRONII.

Según se lee en la primera acta de evaluación retirada en diciembre de 2015, esta aclara que el postulante IPNI15-254 cuenta con 5 libros y un capítulo de libro durante el periodo.  Está clarísimo que el postulante se presentó por primera vez a la convocatoria del PRONII, y siendo así se debió de aplicar el artículo 16 del reglamento que dice La evaluación de los postulantes se sustentará en: 1. Para los casos de ingreso al programa la producción científica en los 15 años anteriores al año de ingresoy como se describió el  postulante IPNI15-254 tiene 12 libros y dos capítulos de libro publicados en ese lapso de tiempo, por lo tanto violaron los del PRONII su propio reglamento.

La indolencia procedimental de la burocracia del PRONII salta a luz, cuando se puede corroborar en su portal oficial, la nómina de quienes conforman el tribunal de Alzada permanente para el periodo 2015-2018. Como se comentó anteriormente el postulante IPNI15-254 hizo su pedido de reconsideración en el mes de diciembre y según el reglamento del PRONII (art. 18) este debería de resolver tal situación en un plazo de 30 días corridos desde su instalación, para emitir su informepues en la resolución dada en abril de 2016 firman los mismos miembros que están vigentes para el periodo 2015-2018, pero no transcurrieron como máximo 30 días como debiera de ser sino 4 meses. La falta de objetividad en las evaluaciones del PRONII es una casi constante como se puede constatar a través de esta investigación de distintas maneras, pero se ve claramente cuando ya en la primera acta de evaluación entregada al postulante no categorizado, una vez más es reproducida en la resolución del tribunal de Alzada en la cual no se dan las verdaderas razones o causas de esa decisión, sino simplemente y de forma draconiana se comunica lo resuelto en postura solemne de dictador, y por supuesto jamás se facilita una verdadera hoja o instrumento de evaluación en donde se constate como fue evaluado el postulante y eso que a razón expresa y explicita fue solicitada en el pedido de reconsideración del caso de su no categorización. Debemos de subrayar que la convocatoria del PRONII es un concurso público, y en tal condición todos los postulantes deben de ser tratados en igualdad de condiciones y oportunidades, respetando los debidos procesos con total legalidad y ecuanimidad, así las cosas en el PRONII, no hay garantías de transparencia en los manejos de sus mecanismos, y bajo esta condición mal se puede esperar conformidad por parte de los ciudadanos que acuden a sus convocatorias.



P.D.: Este artículo también puede encontrarse en la sección ARTÍCULOS en el web site http://www.victoroxley.org